Antiguamente se pensaba que una pareja no necesitaba ningún tipo de juguete erótico porque el hombre, y la mujer, debían satisfacerse el uno al otro sin que mediara otro objeto. De hecho, se creía que, si había juguetes sexuales, es porque uno de los dos no era suficiente para la pareja (de ahí lo de herir el ego masculino).

 

 

 

Pero hoy día, y afortunadamente, tenemos un cambio para bien. Y es que podemos encontrar que las parejas compran juguetes sexuales sin tener miedo al qué dirán o a lo que van a disfrutar en la pareja. Y de todos esos juguetes eróticos, hay cinco que destacan, y mucho.

 

 

1. Vibrador. Un dildo vibrador, un vibrador, Pepe, o como quieras llamarlo. Es el juguete más común en las parejas (y también entre solteras). Es una forma de animar y de probar nuevas cosas. Por ejemplo, usarlo cuando el hombre ha tenido su orgasmo y la mujer aún no ha llegado; o usarlo para hacer que el orgasmo ocurra al unísono (sobre todo cuando se es más clitoriana que vaginal).

 

 

2. Anillos vibradores. Este es un juguete para ellos porque ayudará a mantener más la erección pero, también, para conseguir una vibración que suele gustar mucho a los hombres. Si a eso le unimos que, en la penetración, también incita a la mujer, la cosa se pone más interesante, ¿no lo crees así? Pues eso, que toca ponerse manos a la obra para elegir el anillo que menos le vaya a él (porque ya hay para el pene, para los testículos, para estimularla a ella como anexo, etc.).

 

 

3. Vibradores con control remoto. Para dominar en la distancia. Son muy comunes los huevos o las bolas vibradoras que utilizan un mando a distancia con el que conseguir una estimulación extra, incluso sin tocar a la pareja.

 

 

4. Ataduras. Para muñecas y tobillos. Ideales si quieres algo diferente, como es dejarte llevar por la otra persona y que sea ella la que se ocupe del placer. Por supuesto, no hablamos solo de mujeres, que los hombres también pueden ser los que estén atados.