El verano ya ha hecho acto de presencia y ha venido guerrero pues las temperaturas en casi todas las ciudades de España rondan los 30 grados (y de ahí para arriba).

 

 

 

 

 

Sin embargo, el calor solo es un elemento que hace que nuestra salud se resienta porque afecta negativamente a dolencias que, durante el invierno, pueden estar más controladas. Nos referimos a las varices, hemorroides y fisuras anales.

 

 

Evitar estas dolencias no es fácil, pero sí podemos tratar de que afecten lo menos posible en nuestro día a día. Aquí os dejamos algunos trucos:

 

 

1. Añade a tu dieta frutas, verduras e infusiones. Esto ayudará a que tu cuerpo tenga más líquidos y tu dieta sea más suave (y no tan pesada).

 

2. No salgas en horas de más calor. A ser posible, sobre todo para hacer ejercicio. Si tienes que salir y notas tus piernas cansadas, o que te resientes de las fisuras anales o las hemorroides, prueba a darte baños con agua fresca.

 

3. Procura tener una temperatura adecuada en tu hogar. Si aun así notas molestias, podrías recurrir a cojines con paños helados, a usar cubitos de hielo para pasarlos por las varices, etc.

 

 

Y, por supuesto, recuerda que hay tratamientos sin necesidad de cirugía que pueden ayudar a eliminar esos problemas de varices, hemorroides y fisuras anales.