Si pasas mucho tiempo de pie lo más probable es que tengas una mala circulación, recibiendo una cantidad insuficiente de sangre en las piernas. Además, el embarazo, los trastornos de alimentación, fumar y el aumento de peso hacen que seas más vulnerable a esta dolencia.

Uno de los síntomas principales son las varices, creadas cuando las venas justo debajo de la piel se tuercen y se hinchan. Suelen aparecer cerca de los pies y de los tobillos, y duelen tras estar largos períodos de tiempo sentado/a.

Para que la sangre fluya por las arterias y combatir las piernas cansadas es recomendable realizarse masajes desde los pies hacia los muslos, así como comer espinacas, apio , semillas de girasol, soja, aguacate y plátanos para mejorar la presión arterial.

Es necesario detener esta afección a tiempo, al igual que las hemorroides y fisuras, pues puede llegar a desembocar en "flebitis", es decir, que se estrechen las arterias de manera que no llegue oxígeno a los músculos y, en casos peores, se padezcan infecciones del hueso o gangrena. Enfermedades como la diabetes o el colesterol pueden agravar la mala circulación en las piernas.