Sin duda, una de las mejores cosas de tener total confianza en tu pareja y de conocerse bien, es el hecho de que sabe que tipo de productos eróticos elegir. Hace poco mi novio trajo una selección de cosmética erótica (en concreto un kit sensual) impresionante. Traía de todo: excitantes, inciensos, comestibles, un lubricante, un par de velas sensuales, aceites esenciales y una crema. ¡No podéis imaginaros lo bien que lo pasamos!

 

 

 

 

Lo cierto es que sí que eché en falta algo de decoración corporal y algún artículo de baño, pero cogí mis pezoneras y todo fue viento en popa. ¡Pasé una de las noches más eróticas junto a mi chico y todos esos productos eróticos! No puedo negar que fue genial, y seguramente, la próxima que lo sorprenda sea yo con algún juguete sexual… quizá un masturbador estaría bien. De momento ¡a disfrutar de mi cosmética erótica!